las Maletas de Navida: sesiones estudio
Cada Navidad llegan. Algunas viejas y gastadas por incontables viajes, otras tan nuevas que aún huelen a promesa de lo que está por venir. No son solo maletas; son cofres de recuerdos y sueños envueltos en luces de guirnaldas navideñas.
¿os cuento un cuento?
Nuestras pequeñas protagonistas, Carla y Gabriela, miraban la montaña de maletas apiladas junto a la escalera del portal. Eran de su madre, de su padre, también estaban las suyas… Maletas que solo se llenaban una vez al año, para ir a ese lugar especial donde el brasero siempre estaba encendido y los abrazos duraban más: el pueblo de sus abuelos, a muchos kilómetros de España.
Cada una contenía un tesoro diferente: turrones y mazapanes típicos (al abuelo le encantan los dulces!), el jersey de lana que pica pero abriga el corazón, quizás ese juego de mesa que saca risas hasta a los más serios, y por supuesto, el alboroto de los reencuentros familiares.
«¿Por qué tantas, mamá?» preguntaron una vez Carla y Gabriela.
Su madre sonrió. «Porque no solo llevamos ropa, cariño. Llevamos todos los abrazos y risas que hemos guardado en el tarro de la nostalgia durante el año. Y las maletas van a ir bien llenas, como cada año, de todas las sonrisas que se han perdido los abus.»
Ahora, mirando las lucecitas que se reflejaban en el cuero de todas las maletas, las niñas entendieron que esa gran pila significaba que la familia estaba a punto de reunirse, que el largo camino valía la pena, porque al final del viaje siempre hay una casa llena de alegría y buenos momentos.
LAS MALETAS ESTÁN LISTAS… ¿Y TÚ?
Dicen que en Navidad hacemos más kilómetros que un repartidor de elfos. Hay que ver a la tía, al primo, a la abuela que solo vemos ahora… ¡y llevarles todos los cotilleos del año, las notas del primer trimestre y el último dibujo que pondrán en la nevera hasta el año que viene! Tantos reencuentros familiares merecen una pausa, un recuerdo que no caduque.
Ven a inmortalizar el alboroto feliz de tu familia. En este rincón lleno de nostalgia y luces festivas, capturaremos esa alegría del ‘por fin estamos todos’ y las travesuras que lleváis en el equipaje. No es solo una foto; es la postal vintage de tu aventura navideña.
El Secreto del Parque y el Arte de la Navidad: sesiones en exteriores
Tu parque local. Un paseo de otoño. El mismo lugar donde sacas a pasear al perro o juegas con los niños… ¿Puede ser el escenario navideño más espectacular?
¡Sí!
¿Qué hace falta para tener una foto de Navidad de cuento?
Un poco de imaginación. Una luz bonita. Y que te dejes sorprender por el poder de la magia… la magia del ordenador 😉
Sí, has visto bien. Estas fotos tan mágicas no se hicieron en un bosque encantado ni en un estudio con árboles artificiales. Se hicieron en el parque al que vas cada semana.
Mi experiencia en edición es la varita mágica. Donde tú ves ramas de pino normales, yo veo un telón de cuento de Andersen. Donde ves un día cualquiera, yo fotografío esa mirada curiosa y la envuelvo en un halo de brilli brilli navideño.
¡La clave está en mi trabajo con la luz, el color y la atmósfera!
No busques el escenario perfecto, solo ven con tu familia y déjate llevar. Disfruta de un rato juntos en la naturaleza y confía en mi arte. Yo me encargo de convertir lo cotidiano en un paisaje navideño inolvidable. El resto del año es un parque… pero ahora, es el lugar de vuestros recuerdos de Navidad.
ACUÉRDATE QUE NUESTRAS SESIONES EN ESTUDIO SOLO ESTÁN INCLUIDAS EN EL PACK MONTAJE DIGITAL, LOS OTROS DOS PACKS SON EN EXTERIORES. SI VUESTRA SESIÓN SE REALIZA EN LA ULTIMA SEMANA DE LA CAMPAÑA (noviembre) SIEMPRE TENDRÉIS LAS FOTOS DIGITALES ANTES DE NAVIDAD,PERO NO PUEDO ASEGURAR LA LLEGADA DE VUESTROS PRODUCTOS FOTOGRÁFICOS ANTES DE ESA FECHA,DADA LA GRAN DEMANDA DE MI PROVEEDOR.
















