¿Cuántos de vosotros tenéis hijos ya creciditos que tienen millones de selfies en sus móviles? ¿Alguna de esas fotos las tenéis vosotros? La respuesta casi siempre es la misma: NO.

Ya sabemos que hoy en día los críos saben tanto o más de fotografías que nosotros los padres, pero os aseguro que una sesión profesional no se puede comparar con ninguna foto que se hayan hecho antes, y así me lo han comentado todos mis clientes.

Mis hijos están precisamente en esa edad, os podéis imaginar que tengo un par de trucos o tres para que se sientan cómodos, no nos olvidemos que a su edad están más cerca de sus amigos que de cualquier adulto.

Hay muchas ocasiones en las que podéis regalarles una sesión fotográfica: por Navidad, por unas notazas o un fin de grado. Así luego tendrán fotos espectaculares para adornar sus feed de Instagram.